Inicio > Nota de prensa > REFORESTAR

REFORESTAR

Un proceso necesario, pero que se debe hacer con criterio

Carlos Peláez (CÓDIGO VENEZUELA) Venezuela es un país que se quema anualmente, pero sólo se preocupa de ello cuando arde el Ávila. El ministro del ambiente Alejandro Hitcher predice que dicha quema (una de las más grandes que ha sufrido el Parque Nacional desde los años 40) tardará 10 años en recuperarse (aún con el improvisado relanzamiento de la Misión Árbol), y la sensación general es que es un tiempo extremadamente laargo.Pero la reforestación no es algo fácil. Lo primero que hay que saber es que mientras el bosque se pueda recuperar sin ayuda, siempre será mejor. Una reforestación se hace con especies seleccionadas, no con todas las especies originales, por lo que las áreas reforestadas no vuelven a tener la misma estructura y función del bosque original en muchísimos años. Además es un proceso muy costoso y logísticamente dificil.

En lugares donde la reforestación sí es indicada (donde la degradación ambiental es tal que no permite la recuperación del bosque) hay muchos factores que hacen de la recuperación un proceso muy lento: Los árboles deben alcanzar una altura tal que comiencen a funcionar como restauradores del suelo que tienen debajo. De hecho muchos mueren debido a las fuertes condiciones del terreno degradado.

Este es un proceso que toda la inversión del mundo no puede acelerar, sin contar con que en una sola quema se puede perder el esfuerzo hecho y hay que comenzar de nuevo.

En un bosque natural, por ejemplo, el del Ávila, pueden haber entre 0,5 y 2 árboles maduros por metro cuadrado. Si tomamos el estimado más bajo, un incendio como el de la semana pasada en el Ávila (300 hectáreas estimadas) requeriría plantar 1.500.000 árboles. En otras palabras, es imposible sembrar los árboles a la densidad original y en toda la extensión de un incendio.

La reforestación es un proceso necesario, como lo és una operación quirúrgica: Lo mejor y más barato es no necesitarla.

¿Cómo es el proceso?

Instituciones como Inparques y ONGs como Vitalis cuentan con viveros que funcionan como una guardería de árboles. En ellos, todos los años, se plantan semillas que crecen en condiciones benignas hasta alcanzar una cierta altura, de modo que estén listas para ser transplantadas en las zonas a reforestar al comienzo de la temporada de lluvias.

La reforestación debe ser llevada a cabo con criterio científico. ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Qué especies? ¿A qué densidad? ¿Se va a enmendar el terreno o no?. Son preguntas claves para el éxito de un esfuerzo de reforestación, cosa que es importantísima en vista de lo costoso que es llevar a cabo estas iniciativas.

Las reforestaciones en Parques Nacionales deben ser permisadas por Inparques, pues es una manera de asegurar un mínimo de coherencia. Estos permisos se suelen dar a organizaciones bien establecidas y con un aval científico. Casos famosos de reforestaciones mal hechas se han dado con especies como el eucalipto (seca y mata el suelo), el mango (crece mal en cerros secos), el pino (acidifica el suelo y promueve los incendios) y el bambú (invade y no permite el crecimiento de las especies autóctonas).

En casos de incendios fuertes, por ejemplo, quienes reforestan requieren una mayor cantidad de árboles jóvenes, los cuales se transportan de las guarderías que se encuentren disponibles.

Cómo colaborar

La mejor manera de ayudar a la recuperación de ambientes degradados (o a la conservación de la naturaleza en general) es convirtiéndose en un agente de prevención y colaborando con las organizaciones que trabajan para ello.

1) Colabore con organizaciones como Sadarbol, Vitalis y Provita. Busque qué organizaciones en su área tienen una trayectoria y un aval en su trabajo conservacionista, ya que seguramente tendrán la capacidad de canalizar los esfuerzos de manera eficiente. Este tipo de ONGs siempre necesitan ayuda, sin embargo, no todas la piden bajo el mismo esquema. Algunas requieren financiamiento, otras requieren voluntarios en momentos particulares.

Lo mejor es mantenerse informado a través de sus páginas web, grupos de Facebook y Twitter, por donde suelen hacer las convocatorias.

2) Recoja semillas. Los invernaderos-guardería dependen de un flujo de semillas y recogerlas es un trabajo constante. No todas las especies son aptas para reforestar. La lista de especies permitidas por Inparques puede ser consultada en la página del Proyecto Ávila, uno de los más grandes programas que desde hace diez años trabaja activamente en la recuperación de los espacios naturales del parque.

Más abajo le presentamos las imagenes de las especies más comunes que puede encontrar en plazas, parques y caminos. Es importante decir que las semillas no se deben extraer de áreas protegidas, pues, aparte de estar prohibido por la ley, ellas deben cumplir una función ecológica en sus bosques originales. Pero estas especies autóctonas se consiguen hasta dentro de las ciudades.

Las semillas se pueden llevar al invernadero de Vitalis en la Universidad Metropolitana, al de Sadarbol en la Universidad Simón Bolívar o en los puntos que se establezcan para ello por la nueva Misión Árbol, aún por publicarse.

3) Crée guarderías. Las guarderías de árboles son proyectos ideales de extensión en colegios y comunidades. Son fáciles de hacer u mantener y requieren de un trabajo que prefectamente pueden llevar a cabo niños y adolescentes. Contacte a Inparques o a ONGs que le puedan proporcionar información al respecto.

Los árboles crecidos se pueden donar en los momentos que se organicen jornadas de reforestación, o simplemente pueden ser utilizados para reforestar áreas no protegidas que también se encuentren degradadas en ciudades o sus alrededores (recuerde que en áreas protegidas, los permisos deben ser dados por Inparques)

4) Conviértase en difusor de los derechos ambientales. Venezuela necesita particularmente dejar atrás la cultura de las quemas de vegetación.

Es muy importante educar a los niños en este sentido, inculcarles respeto y comprensión hacia la naturaleza, especielmente hacia la vegetación. Llevarlos a acampar en lugares naturales (sin reggaetón y otros distractores), sembrar árboles para que los vean crecer, son maneras simples de lograrlo.

http://www.codigovenezuela.com/2010/03/reforestar/

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: