Inicio > Nota de prensa > Reforestación, única manera de resarcir daños causados por incendios forestales

Reforestación, única manera de resarcir daños causados por incendios forestales

Publicada a las 12:15 PM del 06 de Abril de 2010 |  El Carabobeño

Se ha repetido mucho que la naturaleza tarda aproximadamente 50 años en recuperarse de los daños causados por la mano del hombre. Pero en este momento los ciudadanos pueden colaborar y empezar las labores de reforestación no sólo en parques, cerros, sabanas, bosques o selvas, sino donde consideremos que debe haber un árbol sembrado.

La reforestación, sin embargo, no debe improvisarse. En las alcaldías, gobernaciones y oficinas del Ministerio del Ambiente hay personal disponible para ofrecer orientación sobre cómo hacer esta actividad. El objetivo es que las plantaciones estén acordes con la naturaleza de los suelos, pues, de no tenerse en cuenta este detalle, el hábitat natural podría ser modificado.

Jacobo Vidarte, director de Relaciones Interinstitucionales de la Federación Venezolana de Búsqueda y Rescate, indica que cada zona tiene una vegetación y fauna características. Si la siembra se hace de manera equivocada, se acaba con las especies que viven en ese ambiente.

Vidarte ofrece algunas sugerencias para colaborar en la mitigación de los graves daños que las llamas han estado ocasionando a los principales pulmones naturales de Aragua y Carabobo. Hasta la fecha se calcula que más de 10 mil hectáreas han sido destruidas.

Para el especialista, las actividades de reforestación son fundamentales y darán excelentes resultados en muy corto plazo, como por ejemplo luchar contra la erosión y la desertificación, lograr la restauración relativamente rápida de los ecosistemas, recuperar la fauna, contar a mediano plazo con espacios recreativos naturales y ayudar a mantener el potencial biológico y la productividad del suelo, entre otros beneficios.

Muchas personas pueden recolectar semillas que podrán ser plantadas cuando llegue el período de lluvias. También se puede hacer la siembra directa, adquiriendo plantas propias o recomendadas para la zona por los departamentos de Ambiente de entes locales y regionales, de acuerdo con su inventario forestal.

Ayuda pasiva

A menos que las personas tengan entrenamiento en extinción de incendios, es imposible que puedan trabajar con los bomberos. “La ayuda tendrá que ser pasiva, con apoyo de logística y herramientas tecnológicas o de comunicaciones. De ninguna manera podrán estar al frente de un incendio forestal, porque en algunas ocasiones son bastante complejos y se atacan tres tipos diferentes de ellos: subterráneos, de superficie y los de copa”, explica Vidarte.

Los apagafuegos deben tener un entrenamiento y trabajar con programas óptimos que les permitan manejarse con cautela en altas temperaturas. El combate debe ser rápido y efectivo. En la medida en que se ejecute de esta manera, los resultados serán exitosos y disminuirá la propagación.

Minamb e Inparques ejercen medidas precautelativas

Como parte de las medidas de protección dictadas por el Tribunal de Primera Instancia en Función de Control del Estado Carabobo para mitigar los efectos ocasionados por las quemas en el Parque Nacional San Esteban y sus estribaciones, el Comando Unificado de Protección contra Incendios Forestales decidió fijar puntos de vigilancia y control en varias zonas.

Reinaldo Milano, director estadal ambiental, señaló que estos puntos están en los principales accesos al Parque Nacional San Esteban en su vertiente norte del municipio Puerto Cabello (puestos de Guardaparques Miquija y San Esteban), en el municipio San Diego (Las Josefinas y La Cumaca), en el municipio Guacara (área de los petroglifos y carretera de Tronconero) y en Naguanagua, en el acceso a Los Candiles.

También se colocaron puestos de vigilancia en las estribaciones susceptibles de interés ecológico y escénico periféricos al parque, como los cerros El Café y Casupo y el valle de Guataparo. Se estableció además un circuito para labores de vigilancia y detección temprana de eventos en la variante Bárbula-San Diego, con un mínimo de tres recorridos diarios.

Las policías municipales y regionales, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Guardaparques podrán someter a revisión a todas las personas que ingresen a las áreas definidas, con el fin de evitar la entrada de cigarrillos, fósforos, yesqueros, velas, cocinillas, entre otros.

La medida se extenderá hasta el 15 de junio de este año. La Dirección Estadal Ambiental Carabobo sugiere a las autoridades y a visitantes tomar las previsiones y reportar, a través de los números de emergencia 171 ó 0800-26249683, la presencia de personas sospechosas y los incendios forestales.

http://www.entornointeligente.com/resumen/resumen-completo.php?items=1026448

Publicada a las 12:15 PM del 06 de Abril de 2010 |  El Carabobeño
Se ha repetido mucho que la naturaleza tarda aproximadamente 50 años en recuperarse de los daños causados por la mano del hombre. Pero en este momento los ciudadanos pueden colaborar y empezar las labores de reforestación no sólo en parques, cerros, sabanas, bosques o selvas, sino donde consideremos que debe haber un árbol sembrado.

La reforestación, sin embargo, no debe improvisarse. En las alcaldías, gobernaciones y oficinas del Ministerio del Ambiente hay personal disponible para ofrecer orientación sobre cómo hacer esta actividad. El objetivo es que las plantaciones estén acordes con la naturaleza de los suelos, pues, de no tenerse en cuenta este detalle, el hábitat natural podría ser modificado.

Jacobo Vidarte, director de Relaciones Interinstitucionales de la Federación Venezolana de Búsqueda y Rescate, indica que cada zona tiene una vegetación y fauna características. Si la siembra se hace de manera equivocada, se acaba con las especies que viven en ese ambiente.

Vidarte ofrece algunas sugerencias para colaborar en la mitigación de los graves daños que las llamas han estado ocasionando a los principales pulmones naturales de Aragua y Carabobo. Hasta la fecha se calcula que más de 10 mil hectáreas han sido destruidas.

Para el especialista, las actividades de reforestación son fundamentales y darán excelentes resultados en muy corto plazo, como por ejemplo luchar contra la erosión y la desertificación, lograr la restauración relativamente rápida de los ecosistemas, recuperar la fauna, contar a mediano plazo con espacios recreativos naturales y ayudar a mantener el potencial biológico y la productividad del suelo, entre otros beneficios.

Muchas personas pueden recolectar semillas que podrán ser plantadas cuando llegue el período de lluvias. También se puede hacer la siembra directa, adquiriendo plantas propias o recomendadas para la zona por los departamentos de Ambiente de entes locales y regionales, de acuerdo con su inventario forestal.

Ayuda pasiva

A menos que las personas tengan entrenamiento en extinción de incendios, es imposible que puedan trabajar con los bomberos. “La ayuda tendrá que ser pasiva, con apoyo de logística y herramientas tecnológicas o de comunicaciones. De ninguna manera podrán estar al frente de un incendio forestal, porque en algunas ocasiones son bastante complejos y se atacan tres tipos diferentes de ellos: subterráneos, de superficie y los de copa”, explica Vidarte.

Los apagafuegos deben tener un entrenamiento y trabajar con programas óptimos que les permitan manejarse con cautela en altas temperaturas. El combate debe ser rápido y efectivo. En la medida en que se ejecute de esta manera, los resultados serán exitosos y disminuirá la propagación.

Minamb e Inparques ejercen medidas precautelativas

Como parte de las medidas de protección dictadas por el Tribunal de Primera Instancia en Función de Control del Estado Carabobo para mitigar los efectos ocasionados por las quemas en el Parque Nacional San Esteban y sus estribaciones, el Comando Unificado de Protección contra Incendios Forestales decidió fijar puntos de vigilancia y control en varias zonas.

Reinaldo Milano, director estadal ambiental, señaló que estos puntos están en los principales accesos al Parque Nacional San Esteban en su vertiente norte del municipio Puerto Cabello (puestos de Guardaparques Miquija y San Esteban), en el municipio San Diego (Las Josefinas y La Cumaca), en el municipio Guacara (área de los petroglifos y carretera de Tronconero) y en Naguanagua, en el acceso a Los Candiles.

También se colocaron puestos de vigilancia en las estribaciones susceptibles de interés ecológico y escénico periféricos al parque, como los cerros El Café y Casupo y el valle de Guataparo. Se estableció además un circuito para labores de vigilancia y detección temprana de eventos en la variante Bárbula-San Diego, con un mínimo de tres recorridos diarios.

Las policías municipales y regionales, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Guardaparques podrán someter a revisión a todas las personas que ingresen a las áreas definidas, con el fin de evitar la entrada de cigarrillos, fósforos, yesqueros, velas, cocinillas, entre otros.

La medida se extenderá hasta el 15 de junio de este año. La Dirección Estadal Ambiental Carabobo sugiere a las autoridades y a visitantes tomar las previsiones y reportar, a través de los números de emergencia 171 ó 0800-26249683, la presencia de personas sospechosas y los incendios forestales.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: