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Reforestar será una tarea titánica

Para rescatar el área afectada en El Ávila se necesitarán unos mil voluntarios

Las labores de reforestación deberán arrancar en junio, bien entrada la temporada de lluvias, y tendrán que llevarse a cabo todos los fines de semana (quizá ambos días) hasta el mes de octubre (Foto: Vicente Correale)

Javier Brassesco (EL UNIVERSAL) El Ávila ha sido atacado por el fuego como nunca en su historia, con más de 1.100 hectáreas arrasadas entre la zona protectora (Guarenas-Guatire) y el área central.

Por delante queda entonces una laboriosa tarea de reforestación que debería abarcar, según cálculos de Félix Rotondaro (voluntario que tiene 15 años colaborando en jornadas de este tipo) ,al menos unas 200 hectáreas. La mayoría del área afectada, alrededor de 80 por ciento, estaba poblada de matorrales, gamelote, capín melao y bosque tropical seco, que resurgirán por sí solos una vez que vengan las lluvias.

Pero para reforestar las 200 hectáreas restantes (y volverlas a poblar de cedros, caobas, apamates, araguaneyes, ceibas, castaños, samanes y bucares, además de arbustos como ramoncitos, leucaenas y guamos), se necesitarían nada menos que unos 1.000 voluntarios trabajando los 22 fines de semana que hay entre junio y octubre (que es la época de lluvia, la adecuada para labores de reforestación) y sembrando entre 6 y 8 árboles durante cada jornada. Esto tomando en cuenta que alrededor de 20% de éstos, en el mejor de los escenarios, no sobrevivirá al trasplante.

En cada hectárea se pueden sembrar alrededor de 600 especies, por lo que en 200 deberían ser colocadas alrededor de 120 mil. Podría argumentarse que no es un número demasiado grande, toda vez que Misión Árbol tiene esa cantidad de especies en sólo uno de sus 46 viveros a nivel nacional (si bien es verdad que es el mayor de todos). El problema es la infraestructura que se requiere para trasladar estas plantas y, sobre todo, la cantidad de personas que serán necesarias para sembrarlas.

Los comités conservacionistas de la zona metropolitana que son coordinados por Misión Árbol son 32 y están conformados por doce integrantes, lo que hace un total de 384 personas debidamente entrenadas. Las jornadas independientes de reforestación que cada año se hacen en época de lluvia y en la que ayudan organismos como la embajada de Japón no se hacen todos los fines de semana y sólo logran congregar a unos 50 voluntarios. Para lograr la reforestación de 200 hectáreas hará falta entonces que se presenten muchas más personas de lo previsto, o tal vez realizar jornadas dobles (sábado y domingo) los fines de semana.

Plantar y esperar

Y aun cuando se lograra el trasplante de todas las especies, igual habrá que esperar unos cinco años para que la zona se considere debidamente reforestada: un arbusto tarda entre cinco y diez años en pasar de tres metros, mientras que a un árbol puede tomarle entre quince y 20 años, según la especie.

Una de las cosas más lamentables del último gran incendio de el Ávila, ocurrido entre Sebucán y El Marqués, y que afectó 230 hectáreas, es que arruinó un bosque de más de 50 hectáreas que se había creado gracias a decenas de jornadas de reforestación.

Rotondaro también cree que en muchas zonas en donde se reproduce el gamelote y el capin melao y que no están contempladas entre las áreas a reforestar, sería útil plantar arbustos para disminuir la presencia de los primeros: “El capín melao y el gamelote son los enemigos de la montaña. Ambos son muy inflamables y hacen que los incendios se propaguen con mucha rapidez”.

Por su parte Juan Fernando Rodríguez, presidente de Sadárbol, cree que, si no se quiere que todo el trabajo sea en vano, es importante garantizar la seguridad de los árboles trasplantados: tomar en cuenta los riesgos que corre cada especie según la topografía, garantizar el riego en épocas muy secas y garantizar el mantenimiento cuando se trate de especies cercanas al cortafuegos, pues la falta de cuidado de éstas es lo que ha provocado que algunos incendios se salgan de control.

La buena noticia es que las llamas en el pulmón caraqueño indignaron a todos los ciudadanos por igual. Está por verse si esa indignación se traducirá en voluntad de trabajo.

http://www.eluniversal.com/2010/04/06/ccs_art_reforestar-sera-una_1821149.shtml

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